Fiesta de la longaniza de Graus

Longaniza de Graus, tradición en las pequeñas costumbres

Uno de los embutidos más característicos de Aragón es la longaniza de Graus, que alimentó a muchos fugitivos, que como Aurelia y el señor Puértolas atravesaron huyendo los pasos de las montañas durante siglos. En esta peligrosa travesía hacia Francia, los viajeros no podían encender el fuego para evitar ser descubiertos y la única comida para ellos era una pequeña provisión de pan y longaniza.

La longaniza de Graus en la actualidad

Hoy la tradición de elaborar la longaniza de Graus continúa más viva que nunca en la villa del mismo nombre, capital de la Ribagorza aragonesa. Para elaborarla se utilizan los mejores productos de la zona, manteniendo el sabor y la calidad.

El último sábado del mes de julio se celebra el Día de la Longaniza de Graus, una hermosa fiesta que congrega a cientos de visitantes y donde se lleva a cabo la ceremonia de elaboración y cocción de cerca de 1.500 kilos de este embutido. Para cocinar la longaniza se dispone sobre una inmensa parrilla de 25 m2, la mayor del mundo según figura en el Libro Guinness desde 1997, y para moverla hace falta una grúa.

Cada año se nombra a un “Tastador oficial” que determina el punto exacto de cocción y autoriza su degustación gratuita al público. En 2017 Ildefonso García-Serena fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la degustación de la esperada longaniza.  


La fiesta del “Día de la Longaniza de Graus” tiene lugar el último sábado de julio y este año se celebrará el día 27. A las 18 h. dará comienzo la preparación de la longaniza que se embutirá manualmente frente al público.

 

Imagen destacada: Archivo fotográfico de la Asociación de Fabricantes de Longaniza de Graus.  Fotógrafa: T. Latorre.

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