Lunfardo

Lunfardo: el argot propio de Argentina

El lunfardo es una jerga que nace y se desarrolla en Argentina. Este léxico se crea gracias a la inmigración, principalmente europea, que se produjo a finales del siglo XIX y principios del XX en las ciudades portuarias de este país. Te contamos curiosidades y anécdotas de este argot:

El léxico de los ladrones

Si hace poco presentábamos el argot aragonés, sus características, palabras y expresiones más utilizadas, en esta ocasión hablaremos del lunfardo, uno de los léxicos a los que hace referencia la novela El Hijo del doctor cuando sus personajes recalan en Argentina:

El lunfardo surge en Buenos Aires y las ciudades próximas durante la segunda mitad del siglo XIX. Su origen parte principalmente del italiano, pero también se le unen muchas otras expresiones de lenguas de quienes nutrían las migraciones que se dieron en el país en aquella época. El lunfardo es, ante todo, parte del patrimonio global y se entiende hoy como parte de la cultura argentina.

Se dice que el origen de la misma palabra lunfardo deriva de lombardo, idioma hablado en Lombardía, y en Italia se empleaba la palabra “lombardo” para llamar ladrón a alguien, por ser muchos banqueros de la época de esa región. Cuentan que el lunfardo surgió como el lenguaje carcelario de los presos y se empleaba para que el personal de seguridad no les entendiera. Era pues, un lenguaje cifrado para cometer delitos o planear fugas. A pesar de que esta es la historia más conocida sobre los orígenes del lunfardo, diferentes estudiosos de este lenguaje desmienten que esta jerga surgiera en la cárcel. En una publicada en Página12.com, este ensayista, poeta y profesor defiende el lunfardo como un modo de expresión popular y no como un lenguaje propio de la cárcel, ya que: “desde su origen las palabras que lo integran exceden el campo semántico del delito”. 

Fuera cual fuera su origen, poco a poco el lunfardo se fue extendiendo por los barrios más humildes y con el paso de los años se fue incorporado al habla coloquial de toda Argentina. Parte de la efectiva expansión del lunfardo se debe al rol que jugó el tango como altavoz de estos términos y locuciones. Y es que, el tango popularizó y sumó estas palabras al lenguaje convencional.

 

Tango

 

Si entendemos el tango como la suma de las culturas que habitaban Argentina en aquella época, no es de extrañar que utilizara palabras prestadas de otras lenguas, como el italiano, el español, el africano, brasileño o palabras del ámbito rural. El lunfardo se formó así, como una síntesis lingüística, fruto de diferentes grupos sociales. A mediados del siglo XX se reconoció el alto valor cultural de este léxico y fue en 1962 cuando se creó la Academia Porteña del Lunfardo, una ONG que investiga el habla, la cultura y el arte de Buenos Aires y otras ciudades argentinas. Sus fines se extienden, además, a la difusión, estudio y valorización de la cultura popular.

 

Académia Porteña del Lunfardo

 

Ejemplos de palabras en lunfardo

El lunfardo se sirve de diferentes recursos lingüísticos para crear o cambiar palabras, como pueden ser polisemia, la metonimia, invención de acepciones y palabras derivadas, mutación de palabras por apócope o aféresis (suprimir algún sonido del principio o final de la palabra), verse (cambiar el orden de las sílabas o letras de una palabra, verse es revés) o la creación de híbridos entre dos palabras. Utiliza también interjecciones propias, refranes y locuciones adverbiales. Como curiosidad los verbos del lunfardo utilizan siempre la primera conjugación, es decir siempre terminan en “ar”, como “afanar” (robar), “morfar” (comer) o “vichar” (mirar de soslayo).

Actualmente, se considera que puede llegar a haber casi 10.000 términos en lunfardo entre vocablos y locuciones, de las cuales destacamos por ser seguramente muy conocidas las siguientes:

  • “Che”: puede usarse como sinónimo de amigo, como interjección de sorpresa o de introducción de una conversación.
  • “Boludo” o “pelotudo”: es un insulto leve, aunque se puede usar como forma amistosa de llamar a otra persona.
  • “Buena / Mala onda”: hace referencia a la actitud de una persona, positiva o negativa.
  • “Cachero”: conoce la situación y sabe cómo manejarse.
  • “Agarrarse a trompadas”: pelearse con otra persona.
  • “Guita”: se refiere a “dinero” aunque para hablar de efectivo la palabra que utilizan es “plata”.
  • “¡Canejo!”: es usado como eufemismo de carajo, se utiliza como interjección de sorpresa, como ¡caramba!
  • “A la marchanta”: de la manera en la que venga, dejándolo todo al azar.
  • “Colifa”: es la apócope de “colifato”, se refiere a loco.

Hoy en día el lunfardo forma parte del lenguaje de prácticamente toda Argentina, Uruguay y parte de Paraguay. Sigue siendo un lenguaje vivo al que se le van agregando nuevas palabras y desde el año 2000 Argentina celebra cada 5 de septiembre el Día del Lunfardo.

¿Habías oído hablar del Lunfardo argentino? ¿Conoces alguna expresión de esta jerga?

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