Migas del pastor

Migas de pastor, el plato de la infancia del Hijo del doctor

Las migas de pastor aparecen en momentos clave de “El Hijo del doctor”, siendo un elemento de unión para cuatro generaciones de una misma familia. Descubre la tradición detrás de la gastronomía y el secreto de unas buenas migas. 

Tradición gastronómica  

Cuando echamos la vista atrás recordamos a nuestros padres cocinando platos que ya forman parte de una costumbre o tradición; una ceremonia que nos acompañará y en muchas ocasiones intentaremos reproducir con el mismo esmero en nuestras casas para recuperar sabores de antaño. Para la familia Muñiz, ese plato son las migas de pastor, que se transmitirá de padres a hijos desde aquel fatídico día en el que Román no regresó a casa aunque Edelvira le esperaba con la mesa puesta.  

Con origen en Castilla y Aragón, las migas de pastor fueron el plato tradicional de las familias de pastores y agricultores en diferentes zonas de la Península Ibérica, y especialmente de los pastores originarios de las montañas del Pirineo.  Los pastores de Ansó y Hecho cargaban en sus monturas grandes panes de cinco kilos que luego servirían para cortar las migas. 

Cómo elaborar migas de pastor según la receta de los Muñiz

Existen tantas variantes de migas de pastor como familias. Mariano, el doctor, aprendió a elaborar las migas siguiendo la receta de Edelvira, y su hijo Leo la aprendió de él después de verle cocinar con el ritual propio de quien sabe de la importancia de las tradiciones. La receta del doctor dice así:  

Elaboración de las migas de pastor 

Comenzamos rehogando el pan seco. Una vez la masa se encuentre humedecida, la cubriremos con un trapo de algodón. Mientras, sofreiremos el sebo de cordero con ajo en una sartén de pared alta. Una vez conseguido el sofrito, mezclaremos los ingredientes y procederemos a remover la mezcla, con esmero y paciencia, mientras el fuego dora las migas. Para calcular el punto exacto, el truco del doctor consistía en lanzar las migas con el cucharón desde lo alto de la escudilla y comprobar si al caer se separaban en pequeños copos.

En los fríos inviernos de Argentina, el doctor recuperaba los sabores de la infancia a través de su plato estrella y Leo observaba atento el espectáculo para poder reproducirlo en el futuro. 

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